El mundo del diseño de GPUs vuelve a agitarse con nombres que no pasan desapercibidos. OXMIQ, una startup centrada en el desarrollo de una arquitectura gráfica abierta, acaba de cerrar una ronda de financiación Serie A por valor de 35 millones de dólares, elevando el total recaudado hasta la fecha a 60 millones de dólares. Detrás de este hito hay dos figuras que cualquier aficionado al hardware conoce de sobra: Raja Koduri, ex arquitecto jefe de gráficos en AMD e Intel, lidera la compañía como CEO, mientras que el legendario diseñador de chips Jim Keller forma parte de su consejo de administración. La combinación de ambos talentos ha resultado ser un argumento más que convincente para los inversores.
OXMIQ: una apuesta por la GPU de arquitectura abierta
El concepto que impulsa a OXMIQ es ambicioso y va a contracorriente de la industria dominante. En un mercado donde NVIDIA y AMD custodian celosamente cada detalle de sus arquitecturas gráficas, la idea de construir una GPU bajo principios abiertos representa una ruptura significativa con el modelo establecido. La filosofía "open architecture" busca ofrecer a fabricantes, desarrolladores e integradores un mayor control sobre el diseño y la implementación del hardware gráfico, algo que en el ecosistema actual resulta prácticamente imposible sin depender de los grandes actores. Para el mercado de centros de datos, IA o computación de propósito específico, la promesa de personalización profunda tiene un atractivo real y creciente.
La elección de Raja Koduri como CEO no es casual. Su trayectoria habla por sí sola: fue el cerebro detrás de la arquitectura GCN de AMD, lideró Radeon Technologies Group y posteriormente dirigió la división de arquitectura de aceleradores en Intel, donde nació la línea Arc y los aceleradores Ponte Vecchio para centros de datos. Conoce mejor que nadie los límites y las fortalezas del diseño de GPU propietario, lo que le convierte en la persona ideal para intentar construir una alternativa. Jim Keller, por su parte, es uno de los ingenieros más influyentes de los últimos 30 años, con su huella en procesadores de AMD, Apple, Tesla e Intel, y su presencia en el consejo añade una credibilidad técnica difícil de igualar.
Especificaciones técnicas
La información pública sobre OXMIQ es todavía limitada, dado el estadio temprano de la empresa. Los datos disponibles según la fuente son los siguientes:
- Ronda de financiación actual: Serie A por 35 millones de dólares
- Financiación total acumulada: 60 millones de dólares
- CEO: Raja Koduri (ex Intel, ex AMD)
- Consejo de administración: incluye a Jim Keller
- Enfoque: arquitectura GPU abierta
60 millones de dólares recaudados en total: la combinación de Raja Koduri y Jim Keller resulta ser el mejor argumento posible ante los inversores de Silicon Valley.
Un movimiento que sacude el monopolio de las grandes GPU
El contexto en el que emerge OXMIQ no puede ser más propicio para una propuesta alternativa. La escasez de GPUs de alto rendimiento, el dominio aplastante de NVIDIA en el segmento de aceleración para inteligencia artificial y los precios prohibitivos que eso conlleva han generado una demanda latente de alternativas viables. Empresas, gobiernos y centros de investigación buscan activamente opciones que no les hagan depender de un único proveedor. En ese sentido, una arquitectura abierta podría convertirse en una herramienta estratégica para países y organizaciones que quieren soberanía tecnológica sobre su infraestructura de cómputo gráfico. No es solo un proyecto de hardware: es también una propuesta política y económica.
Comparado con otros intentos previos de disrumpir el mercado de GPUs —algunos de ellos también con nombres conocidos al frente—, OXMIQ llega en un momento en el que el ecosistema de software open source para aceleración (como ROCm de AMD o proyectos derivados de RISC-V aplicados a gráficos) ha madurado lo suficiente como para que una nueva arquitectura tenga posibilidades reales de encontrar apoyo en la comunidad. No obstante, el camino hasta un producto competitivo es largo y costoso, y 60 millones de dólares, aunque una señal de confianza notable, siguen siendo una fracción pequeña frente a los miles de millones que invierten los gigantes del sector. Si te interesa evaluar el estado actual del mercado de GPUs mientras esperas novedades como esta, nuestra guía de la mejor tarjeta gráfica en 2026 puede orientarte sobre qué opciones tienen sentido hoy según tu presupuesto.
¿Qué supone para el comprador hispanohablante?
En este momento, OXMIQ no es un producto que puedas comprar en PcComponentes, Amazon o ninguna tienda de la región. La empresa se encuentra en fase de desarrollo y financiación, y aún no ha anunciado productos concretos ni fechas de lanzamiento. No existen precios oficiales ni orientativos que ofrecer con honestidad. Lo que sí es relevante para el mercado hispano —tanto en España como en Latinoamérica— es el escenario que podría abrir a medio plazo: si OXMIQ logra llegar a producción con una arquitectura verdaderamente abierta, podría atraer a fabricantes alternativos y bajar la presión sobre los precios de las GPUs actuales, beneficiando al usuario final. Por ahora, es una historia de inversión y talento que conviene seguir de cerca, especialmente para quienes trabajan en sectores como la IA, el renderizado profesional o la computación científica.
Nuestra valoración
OXMIQ es, ahora mismo, más una promesa que un producto. Pero es una promesa respaldada por dos de las mentes más influyentes en la historia del diseño de chips modernos, y eso no es poca cosa. La combinación de Raja Koduri —que sabe exactamente qué se necesita para competir en este mercado— y Jim Keller —cuyo historial de diseño de arquitecturas transformadoras habla por sí solo— le da a este proyecto una credibilidad que la mayoría de startups de hardware jamás logran. Los 60 millones acumulados demuestran que los inversores lo ven igual.
Dicho esto, el hardware es despiadado: tener talento y dinero no garantiza llegar al mercado a tiempo ni con un producto competitivo. La historia del sector está llena de proyectos prometedores que no superaron la barrera del prototipo. Nuestra recomendación es clara: si eres usuario doméstico, no esperes a OXMIQ para tomar decisiones de compra hoy. Si eres un profesional del sector tecnológico o trabajas en infraestructura de cómputo, este es un nombre que deberías tener en tu radar. Lo que construyan Koduri y Keller aquí podría cambiar, de forma genuina, las reglas del juego en la próxima década.




