El mercado de memoria DRAM atraviesa una de sus crisis de suministro más severas de los últimos años. Los precios han experimentado subidas de hasta el 89% en el segundo trimestre de 2026, una escalada que está destruyendo el segmento de consumo y dejando a compradores particulares y fabricantes de sistemas ante una situación complicadísima. Lo que parecía una recuperación gradual del ciclo bajista de los semiconductores se ha convertido en el efecto contrario: una tormenta perfecta de escasez que amenaza con encarecer de forma significativa portátiles, memorias para actualización y módulos para PC de sobremesa en todo el mundo, incluido el mercado español.

La escasez de DRAM golpea con fuerza al usuario final

La memoria DRAM es el componente que determina la cantidad de RAM disponible en cualquier dispositivo: desde un PC de gaming hasta un portátil de oficina o un servidor empresarial. Cuando los precios de este tipo de memoria suben, el impacto se traslada en cadena a todo el ecosistema: los fabricantes de módulos encarecen sus kits, los ensambladores de sistemas suben el precio de sus equipos y, al final, el consumidor de a pie paga la factura. Esta vez la situación es especialmente preocupante porque la subida llega en un momento en que la demanda de RAM no ha hecho más que crecer, impulsada por las necesidades de las aplicaciones de inteligencia artificial, los juegos modernos y los sistemas operativos cada vez más voraces.

La magnitud de la subida —hasta un 89% en apenas un trimestre— no tiene precedentes recientes en este segmento. Para ponerlo en perspectiva, una variación de precios de ese calibre en un solo trimestre equivale a lo que normalmente se vería en un ciclo completo de escasez de uno o dos años. El segmento de consumo es el más perjudicado precisamente porque los contratos a largo plazo y las prioridades de producción suelen favorecer a los grandes clientes corporativos y a los fabricantes de smartphones, dejando a los módulos para PC de sobremesa y portátiles con un suministro más ajustado y, por tanto, sujeto a mayores oscilaciones de precio.

Especificaciones del problema: qué segmentos y qué cifras

Los datos que se manejan apuntan a una crisis transversal, aunque con impacto desigual según el tipo de memoria. Estos son los puntos clave de la situación:

  • Subida máxima de precios DRAM: hasta un 89% en el segundo trimestre de 2026
  • Período analizado: Q2 2026 (segundo trimestre del año)
  • Segmento más afectado: consumo (módulos para PC y portátiles)
  • Causa principal: escasez de suministro de memoria DRAM a nivel global
  • Efecto secundario: destrucción de márgenes en el canal minorista de componentes
Una subida de hasta el 89% en un solo trimestre convierte la compra de RAM en el segundo trimestre de 2026 en la más cara de los últimos años para el usuario de consumo.

Un ciclo de escasez que pone en jaque al canal minorista

No es la primera vez que el mercado de la memoria vive una montaña rusa de precios. La historia reciente del sector DRAM ha alternado períodos de sobreoferta —con precios en mínimos históricos que beneficiaron al consumidor— con fases de escasez donde los márgenes se invierten de golpe. Lo que diferencia este episodio es la velocidad e intensidad de la subida, que no ha dado tiempo al canal minorista a adaptarse. Tiendas como PcComponentes o Amazon España se ven obligadas a repercutir al cliente final unos costes de adquisición que se han disparado en pocas semanas, lo que genera tensión entre el stock adquirido a precios anteriores y el nuevo stock que llega a precios inflados.

Frente a este escenario, los grandes fabricantes de memoria —que concentran la producción mundial en unos pocos actores— están priorizando los pedidos de clientes corporativos y de la industria del smartphone, que mueven volúmenes mucho mayores y ofrecen contratos más estables. El resultado es que el segmento de consumo queda en la cola del reparto, con menos unidades disponibles y a precios más elevados. Esto afecta directamente a cualquier persona que esté planificando una actualización de RAM para su PC, la compra de un kit de memoria DDR5 para un nuevo sistema o incluso la adquisición de un portátil con buenas especificaciones de memoria.

¿Qué supone para el comprador hispanohablante?

En el mercado español, donde los precios de componentes ya incorporan IVA e intermediarios, el impacto de estas subidas se nota de forma amplificada. A modo orientativo —y dejando claro que no son precios oficiales confirmados—, un kit de 32 GB de DDR5 que hace unos meses podía encontrarse por alrededor de 80-100 euros podría escalar significativamente en las próximas semanas si la tendencia se mantiene. Lo mismo aplicaría a módulos SO-DIMM para portátiles, un segmento que ya de por sí tiene menos competencia de proveedores y tiende a ser más caro. La recomendación inmediata para quien tenga una compra de RAM pendiente es actuar antes de que las nuevas tarifas se trasladen completamente al stock disponible en tienda. Si estás pensando en cuánta memoria necesitas realmente para tu próximo sistema, nuestra guía de cuánta RAM necesitas en 2026 puede ayudarte a decidir antes de que los precios suban aún más. La disponibilidad en Europa no se espera que mejore en el corto plazo, ya que los ciclos de producción de las fábricas de semiconductores requieren meses para ajustarse.

Nuestra valoración

Esta crisis de precios de la DRAM es una señal de alarma real para cualquier persona que esté planificando montar o actualizar un PC en los próximos meses. No es exageración periodística: un 89% de subida en un trimestre es un número que duele en el bolsillo y que cambia radicalmente la ecuación de coste de cualquier build. Nuestra recomendación es clara: si tienes presupuesto aprobado y la compra es inminente, no la demores. Esperar puede salir muy caro literalmente.

Para quienes no tengan urgencia, la historia del sector dice que estos ciclos de escasez eventualmente se corrigen, aunque a menudo tardan más de lo esperado. El problema es que nadie sabe cuándo tocará techo esta subida ni cuándo volverá la normalidad. Lo que sí es seguro es que los equipos de gama media serán los más penalizados, porque son los que más dependen de módulos de consumo estándar. Los usuarios que ya tengan suficiente RAM instalada pueden respirar tranquilos por ahora; los que estén en proceso de decisión deberían actuar con criterio y rapidez.