La GeForce RTX 5090 ya es, de serie, la tarjeta gráfica gaming con más memoria del mercado: 32 GB de GDDR7 que, a día de hoy, ningún videojuego es capaz de aprovechar por completo. Pero eso no ha impedido que varios vendedores chinos en Alibaba vayan mucho más lejos y ofrezcan versiones modificadas de la misma tarjeta con nada menos que 96 GB de VRAM, triplicando la capacidad original. El precio ronda los 4.000 dólares y la pregunta es inevitable: ¿tiene esto algún sentido real, o es puro marketing vacío dirigido a quienes buscan el número más grande?

El chip GB202 y por qué 96 GB son técnicamente posibles

Para entender de dónde viene este mod, hay que conocer el corazón de la RTX 5090: el chip GB202 de NVIDIA, el más potente de la arquitectura Blackwell destinada al segmento gráfico. Este mismo silicio es el que equipa la RTX Pro 6000 Blackwell, la tarjeta profesional de NVIDIA orientada a estaciones de trabajo de alto rendimiento, que de fábrica ya sale con 96 GB de GDDR7 sobre un bus de memoria de 512 bits. Es decir, la capacidad de manejar esa cantidad de memoria no es una fantasía: está probada y validada por el propio fabricante en un producto oficial. Lo que hacen estos vendedores chinos es, en esencia, replicar el mismo planteamiento de memoria sobre una PCB de GeForce RTX 5090, sustituyendo o añadiendo chips de memoria para pasar de los 32 GB originales a los 96 GB anunciados.

Ahora bien, que sea técnicamente posible no significa que esté garantizado que funcione correctamente en estas versiones modificadas. No existe, de momento, ningún test independiente ni fotografía del PCB que confirme de manera irrefutable que estas tarjetas operan tal y como se publicita. Además, algunas fichas de producto en Alibaba contienen datos contradictorios: en un mismo anuncio aparecen tanto los 96 GB prometidos como los 32 GB de serie, lo que siembra dudas razonables sobre si los vendedores simplemente copiaron las especificaciones originales de NVIDIA sin actualizar el campo de memoria. La falta de rigor en la presentación no inspira precisamente confianza.

Especificaciones técnicas

Estas son las características clave que definen tanto la RTX 5090 original como las variantes modificadas que circulan en Alibaba:

  • GPU base: NVIDIA GB202 (arquitectura Blackwell)
  • VRAM de serie (RTX 5090 original): 32 GB GDDR7
  • VRAM de las versiones modificadas (según anuncio): 96 GB GDDR7
  • Bus de memoria: 512 bits
  • Precio aproximado de las versiones con 96 GB en Alibaba: ~4.000 USD
96 GB de GDDR7 sobre el chip GB202: tres veces la memoria del modelo gaming más potente de NVIDIA, al precio de una fracción de la versión profesional oficial.

La RTX Pro 6000 Blackwell: el único referente oficial con 96 GB

Para poner en perspectiva lo que ofrecen estos mods, conviene mirar a la RTX Pro 6000 Blackwell Workstation Edition, el único producto de NVIDIA que llega de fábrica con 96 GB de GDDR7. No es solo una cuestión de memoria: esta tarjeta cuenta con memoria ECC (con corrección de errores, fundamental para cálculos profesionales donde un bit mal puede arruinar horas de trabajo), y además dispone de 24.064 unidades de sombreado activas, más incluso que la GeForce RTX 5090. Es una bestia diseñada para entornos de producción, renderizado científico, simulaciones y desarrollo de inteligencia artificial a gran escala. Su precio en el mercado alemán parte de aproximadamente 16.700 euros, lo que la sitúa en una categoría completamente diferente.

Frente a eso, los 4.000 dólares de los mods chinos parecen una ganga. Y lo serían, si funcionaran de forma fiable. Pero hay que ser claro: la RTX Pro 6000 Blackwell no es cara por capricho. El soporte oficial, los drivers certificados para aplicaciones profesionales, la garantía del fabricante, la memoria ECC y la validación exhaustiva en software crítico justifican esa diferencia de precio. Los mods de Alibaba no ofrecen nada de eso. Para quienes buscan simplemente la mayor cantidad posible de VRAM basada en el GB202 sin importar las garantías ni el soporte, pueden resultar tentadores; para quien trabaja en entornos de producción real, la comparativa no es ni remotamente equivalente.

¿Qué supone para el comprador hispanohablante?

Los precios de estas versiones modificadas se sitúan en torno a los 4.000 dólares según los anuncios en Alibaba, lo que al cambio actual supone aproximadamente entre 3.600 y 3.700 euros orientativos —aunque el precio final puede variar según aranceles, aduanas y gastos de importación, que en España y muchos países latinoamericanos pueden encarecer considerablemente el producto final—. No están disponibles en tiendas convencionales como PcComponentes o Amazon España: quien quiera hacerse con una debería importarla directamente desde China, asumiendo todos los riesgos asociados: sin garantía oficial de NVIDIA, sin soporte técnico, con posibles problemas en aduanas y, sobre todo, con la incertidumbre real de que el producto funcione tal y como promete. Para un usuario de gaming, la inversión es completamente injustificada: ningún juego actual ni del futuro próximo va a necesitar ni remotamente 96 GB de VRAM. Si estás buscando la mejor tarjeta gráfica según tu presupuesto, esta opción no debería estar en tu radar salvo que tengas necesidades muy específicas de IA local o renderizado.

Nuestra valoración

El concepto es fascinante desde el punto de vista técnico: demostrar que el GB202 puede manejar 96 GB de GDDR7 no es ciencia ficción, porque NVIDIA lo hace con la RTX Pro 6000. El problema es que estos mods chinos carecen de cualquier validación independiente, los anuncios contienen inconsistencias preocupantes y el riesgo de recibir un producto que no funciona como se describe es muy real. No existe ninguna razón de peso para que un jugador considere siquiera esta opción: la RTX 5090 estándar ya tiene más VRAM del que los juegos pueden aprovechar hoy en día.

Donde sí existe un argumento, aunque frágil, es en el nicho de usuarios que necesitan mucha VRAM para IA local, renderizado 3D o aplicaciones de cómputo profesional y no pueden permitirse los 16.700 euros de la RTX Pro 6000. Si los mods funcionan de verdad —un "si" enorme a día de hoy—, ofrecen una relación VRAM/precio imposible de igualar por vías convencionales. Pero hasta que alguien con credibilidad desmonte una de estas tarjetas y la someta a pruebas exhaustivas, nuestra recomendación es clara: esperar. Comprar hardware de importación no verificado a este precio es una apuesta arriesgada que, para la mayoría de usuarios, no tiene ningún sentido práctico.