Samsung tiene por delante un largo camino hasta dominar los nodos de fabricación más avanzados. Según la información publicada por WCCFTech, la compañía surcoreana necesitará nada menos que tres generaciones de SoC Exynos para llegar a su primer chip fabricado en nodo 1.4nm. Una hoja de ruta que, sobre el papel, suena a retraso notable frente a TSMC, el gran rival en el negocio de la fabricación de semiconductores. Sin embargo, el análisis más detallado de la situación sugiere que esta progresión pausada podría tener su lógica y, en el largo plazo, resultar beneficiosa para Samsung tanto en rendimiento como en rendimiento productivo de sus fábricas.
El largo camino de Samsung hacia el nodo 1.4nm con Exynos
Para entender la magnitud de este anuncio conviene poner en contexto qué significa fabricar en nodos cada vez más reducidos. El número en nanómetros (nm) que acompaña a cada proceso de fabricación es una referencia —no siempre literal— a la densidad de transistores que se pueden integrar en un mismo chip. Cuanto menor es ese número, más transistores caben en el mismo espacio, lo que generalmente se traduce en mayor potencia de cómputo, menor consumo energético y chips más pequeños y baratos de producir. Pasar de nodos como el 3nm o el 2nm al 1.4nm no es un salto trivial: implica años de investigación, miles de millones de dólares en inversión y enormes desafíos de ingeniería en litografía ultravioleta extrema (EUV).
En el caso de Samsung, la estrategia parece ser la de avanzar generación a generación de forma progresiva con su línea Exynos, el SoC que equipa a sus propios teléfonos Galaxy y que compite directamente con el Snapdragon de Qualcomm en determinados mercados, entre ellos Europa y buena parte de Latinoamérica. Que el primer Exynos fabricado en 1.4nm no llegue hasta dentro de tres generaciones implica que los próximos modelos de la serie transitarán por nodos intermedios, lo que en principio retrasa la paridad tecnológica con TSMC, proveedor habitual de Apple y Qualcomm.
Especificaciones técnicas y hoja de ruta
Los datos concretos disponibles en la fuente son los siguientes:
- Generaciones necesarias hasta el primer Exynos en 1.4nm: tres generaciones de SoC
- Tecnología de fabricación objetivo final: nodo 1.4nm de Samsung Foundry
- Competidor de referencia en nodos avanzados: TSMC, que ya ha obtenido ventaja en la carrera hacia los nodos sub-2nm
- Línea de chips afectada: SoC Exynos, los procesadores móviles de desarrollo propio de Samsung
- Estrategia adoptada: progresión gradual por generaciones, priorizando la madurez del proceso antes que la velocidad de adopción
Samsung necesitará tres generaciones completas de Exynos para estrenar su primer SoC en nodo 1.4nm, una hoja de ruta que marca el ritmo de la competencia con TSMC en los próximos años.
Samsung frente a TSMC: la carrera por los nodos sub-2nm
La rivalidad entre Samsung Foundry y TSMC en la frontera del silicio es uno de los grandes relatos de la industria tecnológica de esta década. TSMC ha consolidado su liderazgo como la fundición preferida de Apple para sus chips A-series y M-series, además de ser el socio principal de Qualcomm para los Snapdragon más avanzados. Su capacidad para ofrecer nodos de vanguardia con altos rendimientos productivos le ha dado una ventaja competitiva que Samsung ha tratado de contrarrestar con agresivas inversiones en sus propias instalaciones de fabricación en Corea del Sur y en Estados Unidos.
Sin embargo, el hecho de que Samsung opte por una adopción escalonada del nodo 1.4nm en lugar de precipitarse no tiene por qué ser una señal de debilidad. La historia reciente de la industria ha demostrado que lanzar un nodo antes de que esté suficientemente maduro genera problemas de rendimiento y tasas de defectos elevadas, algo que penaliza tanto los costes como la reputación. Una transición más pausada, asegurando que cada nodo intermedio funcione de forma estable y rentable, puede permitir a Samsung llegar al 1.4nm con una base tecnológica más sólida. En ese escenario, el aparente retraso frente a TSMC podría convertirse en una ventaja de fiabilidad y coste a medio plazo, especialmente si Samsung logra atraer clientes externos a su división de fundición.
¿Qué supone para el comprador hispanohablante?
Para el usuario de a pie en España o en Latinoamérica, esta noticia tiene una repercusión más indirecta pero real. Los SoC Exynos equipan los Galaxy S en el mercado europeo y en varios países latinoamericanos, mientras que en EE.UU. y otros territorios se usa el Snapdragon. Si los próximos Exynos transitan por nodos intermedios antes de llegar al 1.4nm, cabe esperar que durante varias generaciones sigan existiendo diferencias de rendimiento y eficiencia respecto a los chips que TSMC fabrica para Qualcomm o Apple. No hay precios ni fechas de lanzamiento concretas confirmadas para los próximos Exynos, por lo que cualquier cifra sería especulativa. Lo que sí es razonable anticipar es que los Galaxy de gama alta seguirán llegando a Europa en el rango de precios habitual de la serie, con Exynos a bordo, al menos durante los próximos ciclos. Si estás valorando un cambio de móvil de alta gama en el corto plazo, esta hoja de ruta no debería ser un factor decisivo, pero sí es algo a tener en cuenta si piensas esperar dos o tres generaciones.
Nuestra valoración
La decisión de Samsung de tomarse su tiempo hasta el nodo 1.4nm con Exynos es, en nuestra opinión, más inteligente que precipitada. El sector de los semiconductores está lleno de ejemplos de empresas que pagaron caro el haber lanzado un nodo inmaduro: problemas de calor, rendimiento inconsistente y costes de producción disparados. Si Samsung utiliza estas tres generaciones intermedias para consolidar su proceso y mejorar los rendimientos de su línea de fabricación, llegará al 1.4nm en una posición competitiva real, no solo sobre el papel. La clave estará en que esos chips intermedios no queden demasiado rezagados frente a los de TSMC en rendimiento real, algo que los usuarios de Galaxy en Europa notarán directamente en sus bolsillos.
Dicho esto, el riesgo existe: si TSMC acelera aún más y sus clientes —Apple, Qualcomm, MediaTek— ofrecen saltos de rendimiento muy llamativos en los próximos años, Samsung podría verse en una situación incómoda de cara a los fabricantes de móviles que hoy consideran Exynos como opción. El mercado de fundición es implacable, y la paciencia tiene un límite. Por ahora, apostar por la cautela parece sensato; mantenerla durante demasiado tiempo, en cambio, podría salir caro. Seguiremos de cerca cómo evoluciona esta hoja de ruta.




