Gigabyte acaba de listar oficialmente el precio de su tarjeta gráfica más exclusiva y más cara: la Aorus GeForce RTX 5090 Infinity. El modelo aparece en la tienda oficial Aorus alemana por exactamente 6.194,84 euros, una cifra que deja sin palabras incluso al segmento entusiasta más curtido. Para poner la cifra en perspectiva: supera en casi un 22% la mediana de mercado de las RTX 5090 disponibles en Alemania a mediados de agosto, y casi triplica el precio oficial de la Founders Edition de Nvidia. Es, sin ambigüedad, el diseño personalizado más caro de la familia RTX 5090, y uno de los productos de consumo más caros jamás vistos en el mercado de tarjetas gráficas.

La Aorus RTX 5090 Infinity: diseño radical para un precio estratosférico

La Aorus GeForce RTX 5090 Infinity fue presentada en mayo por Gigabyte sin revelar su precio, lo que ya generó cierta expectación. Ahora sabemos por qué: 6.194,84 euros es una cantidad que coloca este producto en una liga propia dentro del mercado de GPUs de consumo. El nombre "Infinity" no es solo marketing: hace referencia a un sistema de refrigeración propio que Gigabyte llama Windforce Hyperburst, basado en una arquitectura de cámara dividida que permite que el aire fluya por ambas caras del disipador. La tarjeta monta tres ventiladores en total, aunque solo dos son visibles desde el exterior; el tercero, más pequeño y oculto en la zona central, permanece inactivo hasta que la carga térmica lo requiere. Es un planteamiento inusual en una industria acostumbrada a soluciones más convencionales de tres o cuatro ventiladores visibles, y que busca equilibrar caudal de aire con estética minimalista.

Lo que hace especialmente llamativa esta tarjeta es que toda esta ingeniería se aplica sobre refrigeración por aire, no líquida. En un momento en que los modelos de gama ultra-alta suelen optar por sistemas híbridos o AIO integrados, Gigabyte apuesta por optimizar al máximo la disipación pasiva y activa mediante convección forzada. El resultado es una tarjeta de 3,5 ranuras de altura, 330 mm de longitud y 65 mm de profundidad, que exige un chasis suficientemente espacioso y una fuente de alimentación de al menos 1.000 W según las propias recomendaciones del fabricante. Si estás valorando opciones de refrigeración para tu setup, puede que te interese nuestra guía sobre refrigeración por aire vs líquida en 2026.

Especificaciones técnicas

Las especificaciones de la Aorus RTX 5090 Infinity son las que ya se anunciaron en mayo, sin cambios relevantes respecto a la presentación inicial:

  • GPU: GeForce RTX 5090 (diseño personalizado Gigabyte Aorus)
  • Frecuencia de GPU (Performance Mode): hasta 2.730 MHz (+323 MHz sobre la referencia Nvidia)
  • Memoria: 32 GB GDDR7 con bus de 512 bits
  • Conector de alimentación: 1× 16 pines
  • Fuente recomendada: mínimo 1.000 W
  • Dimensiones: 330 × 145 × 65 mm (3,5 ranuras)
  • Sistema de refrigeración: Windforce Hyperburst (3 ventiladores, uno oculto central)
  • Extras: Dual BIOS, iluminación RGB
Con un overclock de fábrica de 323 MHz sobre la referencia Nvidia y 32 GB de GDDR7 en bus de 512 bits, la Aorus RTX 5090 Infinity es, sobre el papel, la RTX 5090 aircooled más potente del catálogo de Gigabyte.

Un precio que supera incluso a los modelos watercooled de la competencia

Situar la Aorus RTX 5090 Infinity en el contexto del mercado actual exige mirar varias capas de precios. La Founders Edition de la RTX 5090 tiene un PVP oficial de 2.099 euros según la fuente, aunque encontrarla a ese precio en tienda es prácticamente imposible en este momento: la mediana de precios en el mercado secundario alemán el 12 de agosto se situaba en 5.090 euros. La Aorus Infinity pide 6.194,84 euros, esto es, un 22% más que esa mediana de mercado. Comparada con el PVP oficial de Nvidia, la diferencia es de 4.095 euros adicionales, lo que equivale a un sobreprecio de aproximadamente el 195%.

Dentro del propio catálogo de Gigabyte, la brecha también es enorme. La Aorus RTX 5090 Stealth Ice, también con refrigeración por aire, se vende por 4.609,80 euros, mientras que la RTX 5090 Gaming OC ronda los 4.400 euros. La Infinity exige casi 1.600 euros más que la Stealth Ice por ese sistema de refrigeración diferencial y un mayor overclock de fábrica. Para quienes buscan la tarjeta más rápida del catálogo de Gigabyte sin importar el coste, la Infinity tiene sentido sobre el papel. Para el resto del mundo, el argumento se complica notablemente.

¿Qué supone para el comprador hispanohablante?

El precio oficial indicado es 6.194,84 euros en la tienda Aorus alemana, lo que ya da una referencia directa para el mercado español. En Latinoamérica, los precios de tarjetas gráficas de gama alta suelen sufrir un encarecimiento adicional por aranceles, impuestos de importación y márgenes de distribución local, por lo que en países como México, Argentina, Chile o Colombia el precio real podría ser sensiblemente superior, aunque no hay cifras oficiales para esas regiones. En España, el producto podría estar disponible a través de la tienda Aorus o distribuidores especializados, aunque la página del producto no confirma de forma explícita disponibilidad inmediata; de hecho, la propia tienda limita los pedidos a una unidad por cliente, lo que sugiere stock muy limitado o lanzamiento escalonado. Para quien busque alternativas más accesibles dentro de la familia RTX 5090, los modelos Gaming OC o Stealth Ice de Gigabyte —o propuestas similares de ASUS, MSI o Zotac— ofrecen el mismo chip a precios considerablemente inferiores.

Nuestra valoración

La Aorus RTX 5090 Infinity es un producto de coleccionista más que de usuario. Su sistema Windforce Hyperburst es ingenioso y el overclock de fábrica resulta interesante, pero pagar casi 1.600 euros más que una Aorus Stealth Ice —que monta la misma GPU— por un sistema de ventilación diferente y unos pocos MHz extras es una decisión difícil de justificar desde un punto de vista puramente racional. Este producto existe porque hay un segmento de compradores para los que la exclusividad y el aspecto diferencial pesan tanto como las prestaciones reales. No es algo censurable, pero hay que llamarlo por su nombre.

Si tu presupuesto para una GPU llega a los 4.000-4.600 euros y necesitas lo mejor del mercado sin renunciar a la cordura, la Stealth Ice o la Gaming OC de Gigabyte ofrecen la misma potencia bruta por bastante menos. Si lo que buscas es el objeto más exclusivo del catálogo sin mirar el precio, la Infinity cumple ese papel. Para el 99% de los jugadores y creadores de contenido, sin embargo, la conversación sobre RTX 5090 en cualquiera de sus formas debería empezar por preguntarse si realmente necesitan todo lo que ofrece este chip, especialmente cuando el resto de componentes del sistema raramente están a su altura.