La escasez de memoria RAM y su impacto en el precio de los PCs lleva meses siendo uno de los grandes quebraderos de cabeza del sector tecnológico, pero hay quienes empiezan a ver luz al final del túnel antes de lo esperado. Jason Chen, CEO de Acer, acaba de plantar cara a las predicciones más pesimistas de la industria afirmando que los precios de los PCs podrían comenzar a moderarse a finales de 2027, en claro contraste con quienes auguran tensiones en el mercado de la memoria hasta bien entrado 2030. Lo más llamativo de su declaración no es solo la fecha, sino la acusación directa: Chen sostiene que algunos fabricantes de memoria están exagerando deliberadamente sus previsiones para mantener artificialmente elevados sus márgenes de beneficio.
Una disputa entre gigantes: ¿escasez real o escasez conveniente?
Las declaraciones de Chen a DigiTimes abren un debate incómodo pero necesario. Por un lado, el CEO de Micron, Sanjay Mehrotra, predijo a principios de este año que la situación de escasez se prolongaría más allá de 2027. Poco después, Kwak Noh-Jung, CEO de SK Hynix, apuntó que los precios tocarían techo en 2027 pero que el suministro seguiría siendo ajustado hasta 2030. Aún más extremo fue el presidente de Adata, Chen Li-bai, quien llegó a pronosticar precios elevados durante otra década entera, pese a los planes de expansión de capacidad que todos los grandes fabricantes tienen sobre la mesa.
Chen, desde Acer, ve las cosas de forma radicalmente distinta. Su argumento es que la escasez ya no es generalizada: afirma que el suministro de la mayoría de tipos de RAM y SSD ya ha alcanzado a la demanda, y que la verdadera tensión se concentra únicamente en componentes de gama muy alta, como los módulos DDR5 más rápidos y ciertos procesadores de alto rendimiento. En su opinión, las predicciones apocalípticas de los CEO de las grandes memoreras tienen más que ver con proteger las márgenes de beneficio que les ha regalado el boom de la inteligencia artificial que con una evaluación objetiva del estado real del mercado.
Especificaciones del escenario de precios según Acer
Chen ha detallado sus previsiones con cifras concretas que conviene tener en cuenta:
- Subida prevista de precios de PC: entre un 5% y un 20% durante el resto de este año
- Pico de precios esperado: primer semestre de 2027
- Inicio de la bajada de precios: finales de 2027
- Previsión de rivales (SK Hynix): escasez pico en 2027, suministro ajustado hasta 2030
- Previsión más extrema (Adata): precios elevados durante aproximadamente una década más
Los precios del DRAM se han quintuplicado desde el año pasado, arrastrados por la demanda voraz de los centros de datos de inteligencia artificial.
La IA como catalizador y el papel de los fabricantes chinos
El origen de todo este caos hay que buscarlo en la explosión de la construcción de centros de datos para inteligencia artificial. La demanda de memoria por parte de estas infraestructuras ha sido tan brutal que ha absorbido buena parte de la producción mundial de DRAM, quintuplicando los precios y obligando a fabricantes de hardware a repercutir ese coste en prácticamente cualquier dispositivo que dependa de grandes cantidades de RAM: PCs, smartphones, tarjetas gráficas y consolas de videojuegos han sufrido el golpe. El efecto dominó ha llegado incluso a la demanda de CPUs y placas base, ya que la subida de precios desincentiva las renovaciones de equipo.
En este contexto, Chen introduce un factor que muchos analistas occidentales prefieren no nombrar demasiado alto: la irrupción de fabricantes chinos de memoria, con CXMT a la cabeza, como posible válvula de escape para aliviar la presión de precios. Según el CEO de Acer, la nueva oferta procedente de China es una pieza fundamental en sus cálculos para anticipar una bajada de precios antes que sus rivales. De hecho, informaciones recientes apuntan a que incluso Apple estaría valorando incorporar a CXMT como proveedor para aliviar su propia presión de costes, a pesar de que la compañía china sigue figurando en la lista negra del Pentágono. Si Apple da ese paso, podría ser la señal de que el mercado empieza a buscar alternativas reales a los grandes jugadores establecidos.
¿Qué supone para el comprador hispanohablante?
Para quien esté pensando en comprar o renovar un PC en España o Latinoamérica, el panorama a corto plazo no invita al optimismo. Las subidas de entre el 5% y el 20% que Acer prevé para lo que queda de año se trasladarán inevitablemente al precio final de portátiles y sobremesas en tiendas como PcComponentes, Amazon España o sus equivalentes en México, Argentina o Chile. Si tienes una compra urgente, no hay una razón de peso para esperar: los precios no van a bajar de golpe. Sin embargo, si tu necesidad puede aguantar hasta mediados o finales de 2027, la previsión de Acer sugiere que ese sería el momento más favorable para hacerse con un nuevo equipo. Para quien esté evaluando cuánta memoria necesita realmente en su próxima compra, nuestra guía sobre cuánta RAM necesitas en 2026 puede ayudarte a no pagar de más por especificaciones que no vas a aprovechar. No hay precios oficiales concretos que trasladar, pero la tendencia al alza es clara e inmediata.
Nuestra valoración
Las declaraciones de Jason Chen son refrescantes precisamente porque se salen del guión habitual del sector. Que el CEO de un fabricante de PCs acuse públicamente a los fabricantes de memoria de manipular las expectativas del mercado para defender sus márgenes es inusual, y merece ser tomado en serio. Acer tiene un interés directo en que los precios bajen —sus propios productos se encarecen con cada subida del DRAM—, lo que le da credibilidad como voz crítica frente a quienes se benefician de mantener la narrativa de escasez prolongada.
Dicho esto, sus predicciones también son las más optimistas de todas las que circulan en la industria, y eso obliga a cierta cautela. Si la demanda de IA sigue acelerándose o si los planes de expansión de capacidad se retrasan, el calendario de recuperación podría alargarse. Lo que sí parece claro es que comprar ahora implica pagar el precio más alto del ciclo. Para el comprador que pueda permitirse esperar hasta el primer semestre de 2027 o más allá, la ecuación mejora considerablemente. Para quien no pueda esperar, al menos conviene ser consciente de que está comprando en el peor momento del ciclo y priorizar lo estrictamente necesario.




