La noticia que nadie quería escuchar ha llegado de la boca del mayor fabricante de memoria del mundo: Samsung ha advertido oficialmente a sus inversores de que la actual crisis de suministro de memoria DRAM y NAND no solo no va a mejorar pronto, sino que empeorará durante 2027 y se prolongará al menos hasta 2028. El aviso llegó durante la presentación de resultados del segundo trimestre de 2026, y su contundencia deja poco margen a la esperanza para quienes esperaban una bajada de precios en el corto plazo. Para los consumidores hispanohablantes que llevan meses postergando la compra de RAM, un SSD o un PC nuevo, el mensaje es directo: la espera no tiene fecha de caducidad clara.
Lo que Samsung dijo exactamente: sin aumento de oferta hasta 2028
Jaejune Kim, vicepresidente ejecutivo de la división de memoria de Samsung, no se anduvo con rodeos durante la llamada de resultados. Sus palabras fueron taxativas: "Creemos que es poco probable ver ningún incremento significativo en la oferta adicional hasta 2028. Las restricciones de suministro se espera que sean aún más severas en 2027." Esto es especialmente llamativo porque muchos analistas e incluso algunos responsables del sector habían apuntado a 2027 como el año en que el mercado empezaría a respirar. Samsung ahora dibuja ese mismo año como el peor del ciclo, no como el punto de inflexión.
El contexto de fondo es crucial para entender por qué se ha llegado a esta situación. Samsung ha anunciado que entre el 60 y el 70 por ciento de su capacidad productiva ya está comprometida en contratos plurianuales con operadores de centros de datos e laboratorios de inteligencia artificial. Algunos de estos clientes están acudiendo directamente a Samsung, saltándose incluso a los grandes proveedores de nube. Esto significa que la porción de producción destinada a módulos de RAM para PC, SSDs de consumo o la memoria que llevan las tarjetas gráficas es cada vez más pequeña. El mercado de consumo, en términos de prioridad para los grandes fabricantes, queda relegado a un segundo plano frente a la insaciable demanda de infraestructura de IA.
Especificaciones del problema: datos clave de la crisis
Para entender la magnitud de lo que estamos viviendo, conviene repasar las cifras que la propia Samsung ha revelado y el contexto que aportan otras voces del sector:
- Beneficio operativo de la división de chips de Samsung: subida de aproximadamente 19 veces en términos interanuales en el Q2 2026
- Contribución de la memoria al beneficio de chips: casi la totalidad del resultado de la división
- Capacidad comprometida en contratos plurianuales: entre el 60 y el 70 por ciento de la producción de Samsung
- Horizonte de restricción de oferta según Samsung: sin incremento de suministro incremental previsible hasta 2028
- Previsión del sector (analistas): alivio real en nuevas líneas de producción retrasado hasta al menos la segunda mitad de 2027
Samsung ha multiplicado por aproximadamente 19 su beneficio operativo en chips en un solo año, mientras avisa de que la escasez de memoria empeorará en 2027: el ciclo alcista tiene aún combustible para rato.
Samsung no está sola: SK Hynix, analistas y voces discordantes
El diagnóstico de Samsung no es un caso aislado. SK Hynix, el segundo mayor fabricante de DRAM del mundo, ya había anticipado que el crecimiento de la oferta de DRAM seguirá siendo limitado hasta 2028. Los analistas de la industria, por su parte, retrasan las expectativas de alivio real procedente de nuevas líneas de producción hasta como mínimo la segunda mitad de 2027. Es decir, el consenso de quienes más saben sobre fabricación de semiconductores apunta en la misma dirección: no hay salvación a corto plazo.
Con todo, no todas las voces del sector son igualmente pesimistas en cuanto al calendario. Un exdirectivo de Samsung ha apuntado a que la situación podría relajarse hacia finales de 2027, en parte gracias a la progresiva incorporación de producción china al mercado global. En el extremo opuesto, el presidente de ADATA ha llegado a sugerir que el ciclo de escasez podría extenderse durante una década entera, una perspectiva que, si se cumpliera aunque sea parcialmente, tendría consecuencias estructurales para el precio de cualquier dispositivo que lleve memoria dentro. A esto se suma la presión adicional que suponen los nuevos aranceles estadounidenses sobre memoria, que podrían reducir aún más la oferta disponible en determinados mercados y elevar los costes de importación.
¿Qué supone para el comprador hispanohablante?
La pregunta inevitable es: ¿qué hago yo ahora? Si estás en España, México, Argentina, Chile o cualquier otro país hispanohablante y llevas meses esperando a que bajen los precios de la RAM, los SSDs o un portátil nuevo, la respuesta honesta es que la espera no tiene un horizonte claro. Los precios de los módulos de memoria DDR5, los SSDs NVMe y los equipos preconstruidos han alcanzado niveles que muchos consideraban pasajeros, pero que Samsung confirma que persistirán al menos durante 2027. No hay precios oficiales que podamos citar aquí, pero si quieres orientarte sobre cuánta RAM necesitas realmente antes de comprar, nuestra guía cuánta RAM necesitas en 2026 puede ayudarte a tomar una decisión más informada sin gastar de más. En tiendas como PcComponentes, Amazon España o en los grandes retailers de Latinoamérica, la tendencia de precios al alza es ya una realidad palpable, y todo indica que no cambiará de signo en los próximos trimestres.
Nuestra valoración
Lo más revelador del aviso de Samsung no es la escasez en sí, que era esperable, sino la magnitud de sus propios beneficios en paralelo. Una empresa que multiplica por 19 su beneficio operativo en chips tiene todos los incentivos del mundo para mantener la oferta ajustada y los precios altos. Los contratos plurianuales con centros de datos e infraestructura de IA son el seguro de vida perfecto para sus márgenes, pero dejan al consumidor doméstico en el escalón más bajo de la cadena de prioridades. Dicho esto, no es una conspiración: es la lógica del mercado cuando la demanda de IA supera estructuralmente la capacidad de producción disponible.
¿Conviene esperar o comprar ahora? Si tu RAM o tu SSD actual cumplen su función, aguantar es razonable: pagar el sobreprecio de hoy para ahorrar quizás algo en 2028 no es un gran negocio si el hardware que tienes funciona. Pero si necesitas actualizar el equipo por razones de rendimiento o lo tienes roto, no tiene sentido paralizar una decisión necesaria esperando una caída de precios que Samsung sitúa, en el mejor de los casos, a dos años vista. La crisis de memoria es real, documentada por los principales actores del sector y, lamentablemente, no va a resolverse pronto.




